Tras su despido de Ghost, un ex-miembro necesitó seis meses de terapia



Uno de los miembros originales de la banda ha hablado de los problemas a nivel mental que le originaron el hecho de ser despedido de la formación.
 

El cantante Linton Rubino, que ahora forma parte de Priest pero que era, en su día, uno de los conocidos como Nameless Ghouls de Ghost (en concreto el denominado Water) como bajista hizo una entrevista para Dr. Music en la que le preguntaron acerca de su salida del grupo sueco.


Cuando Tobias Forge te echa de Ghost

Linton contó que no estuvo involucrado en los temas legales que salieron a la luz en 2017 tras la demanda a Tobias Forge de los músicos despedidos el diciembre anterior (de 2016) porque

«fui despedido de Ghost en 2015, así que no formé parte de ese proceso.
Pero tengo un familiar y un amigo muy cercano que estuvieron en el juicio (en alusión, como todo indica, a su padre Mauro Rubino, que fue teclista de 2011 a 2016 y a Simon Söderberg, guitarrista desde 2010 a 2016). De algún modo, se podría decir que también estuve metido emocionalmente, pero no más».


El hecho de que nadie supiera su identidad y la dificultad que esto le supuso el hecho de empezar de nuevo desde que le echaron de Ghost fueron cruciales para él, como Linton comenta. «Tuve que estar en terapia seis meses después de eso porque me sentía que no era nadie.
Estábamos ahí tocando con Metallica, Iron Maiden y todo eso y todos sabían quiénes éramos, toda la gente del backstage sabía quiénes éramos, pero nadie más. Fue ir de lo más alto a estar básicamente abajo del todo cuando sales de la banda. No tenía un trabajo ni nada… Pero al final había que volver y eso hice en un par de meses. Simplemente toca remangarse y ponerse a ello de nuevo. No tenía otra alternativa».