“The Boys” tercera temporada: sin apretar el freno, la serie de Prime Video mantiene su alto nivel


Los tres primeros capítulos llegaron la noche del jueves con la misma frescura e irreverencia de siempre.
 

Nada está fuera de cálculo para Eric Kripke, showrunner de The Boys. Con el material de base muy bien estudiado, el creador de la serie sabe cómo jugar sus fichas para no bajar el nivel de intensidad, sangre y humor negro sin perder creatividad y frescura.


En una tercera temporada, más grande que sus anteriores ediciones, la serie suma fragmentos de musical, burlas directas a los personajes de Marvel (hasta ahora la serie se centró en parodiar a los héroes de DC comics) con el nuevo grupo presentado y un guiño directo a la industria de películas de superhéroes y a las plataformas de streaming del mundo real.


Los primeros tres capítulos prometen otro viaje de pura satisfacción.


La temporada 3 regresa con Butcher (Karl Urban), Hughie (Jack Quaid), Frenchie (Tomer Capone), MM (Laz Alonso) y Kimiko (Karen Fukuhara) menos de un año después del final de la temporada 2.


Las cosas cambiaron bastante ya que The Seven y Vougth quedaron totalmente expuestos por la revelación de Stormfront (Aya Cash) y sus orígenes e ideología nazi.


Con este nuevo escenario, Butcher ahora trabaja para Hughie, ya que este ingresó en la Oficina Federal de Asuntos Superhumanos. Una relación tensa como siempre, pero ahora con otra configuración ya que el que da las órdenes es el personaje de Jack Quaid.


El resto del equipo, Frenchi y Kimiko tratan de tener una relación semi romántica pero normal, mientras ella comienza a soñar en ser una gran cantante, algo que tendrá escenas bastante divertidas y funcionales para contrarrestar la violencia explícita de la serie.


Por el lado de MM, este intentó recuperar su vida, pero todavía hay algo que no lo deja en paz y tendrá que ver con los nuevos personajes.


De nuevo en Vought International, las cosas están más tensas que nunca. Homelander (Antony Starr) quedó en una posición bastante delicada por su relación con Stormfront.


A ese episodio hay que sumarle la amenaza por parte de Butcher de publicar un video que lo convertiría en el enemigo número uno de la sociedad. Por otro lado, Stan Edgar (Giancarlo Esposito), dueño de Vought, tendrá que mover las fichas para lavar la imagen de la compañía: Homelander pierde la protección total y le da más poder a Starlight (Erin Moriarty) como co-capitana de The Seven.


Entre lo mejor de estos nuevos capítulos se ubica el conflictuado Homelander, enorme trabajo de Antony Starr, y todos los problemas que lo rodean, además de su enfrentamiento con Edgar. Excelente manejo de tensión, diálogos y una subtrama que puede tomar más protagonismo en el resto de la temporada.


Quizá el dato más importante de los nuevos capítulos, el que puede cambiar la configuración y mover las cosas más rápido es la creación del Compuesto V 24 horas. (V-24) Esta nueva fórmula le da, a quien la reciba, poderes de superhéroe durante un día. Aunque todavía está en etapa de prueba, Vought lo quiere vender al estado, mientras unas pocas dosis llegan al equipo de Butcher lo que lo pone en una posición de igual a igual con cualquier superhéroe.


Mientras tanto, la misión de los The Boys es averiguar cómo vencieron a Soldier Boy, la gran incorporación de Jensen Ackles a la serie como un superhéroe que, supuestamente, estaba muerto porque lograron derrotarlo con un arma secreta. Butcher y compañía desean averiguar cuál es esa arma y dónde está para ponerle fin a Homelander.


Hay una buena sorpresa en la tercera temporada de The Boys, que repite la fórmula, suma más elementos, pero en vez de agotar con el tono oscuro, el humor negro y el gore como armas principales, mejora o, en el peor de los casos, mantiene el nivel de sus anteriores temporadas. Algo muy difícil de lograr para una serie tan popular.


Eric Kripke sabe mover y reorganizar sus elementos. En este caso, ubica al personaje de Giancarlo Esposito más en el centro de la escena, con diálogos más inteligentes y como contrafigura de Homelander, diferente a lo que vimos antes, una lucha más de poder no físico. Hace lo mismo con la incorporación de los nuevos superhéroes y les da argumentos sólidos para sumarse a la historia.


No los incorpora de un tirón, sino que prepara el terreno para darle presencia uno por uno. Primero con el defensor de la portación de armas (muy oportuno política y socialmente), Gunpowder (Sean Patrick Flanery) y Crimson Countess (Laurie Holden), expareja de Soldier Boy. Ambos preparan el terreno para lo que vendrá respecto a esta antigua formación que fue perdiendo protagonismos frente a The Seven.


The Boys sigue construyendo momentos extremamente delirantes desde el superhéroe que puede volverse una miniatura hasta la explosión de un Homelander de feria.


En esta tercera temporada, el tono de la ficción está completamente asimilado para los espectadores, pero sigue ocasionando sorpresa para quienes lo estén viendo.


Creatividad, el límite del absurdo, pero muy bien incrustado en el relato. Otros puntos para destacar es la relación entre Hughie y Starlight, que lograron afianzarse y mostrarse como pareja, pero el participante del reality de Vought para conseguir al nuevo miembro de los The Seven, se convierte en una molestia entre la pareja, además de los nuevos problemas de Hughie en su trabajo. Butcher todavía no encuentra su mejor estado como padre y tutor, además de lidiar con su mayor obsesión: asesinar a cuanto superhéroe se le cruce.


Personajes y actuaciones a la altura. Antony Starr y Karl Urban en un duelo actoral cada vez que se cruzan, sigue siendo lo mejor de la serie. Con la incorporación activa de Giancarlo Esposito, el progreso de los personajes solo mejora.


Eric Kripke vuelve a lograr, por lo menos en estos tres primeros capítulos, que conoce el material de base, lo manipula a gusto sin perder la adrenalina y el humor de sus temporadas iniciales. Lo que se viene, promete ser una montaña rusa de sangre y emoción.



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