Damien Echols: El joven acusado de satanismo en el que se basó Eddie Munson de Stranger Things

Actualizado: 5 jul


Como ocurrió con Eddie, Damien Echols fue señalado injustamente como responsable del asesinato de tres niños durante un supuesto ritual satánico en 1993.
 

Eddie Munson, el joven metalero y apasionado del juego de rol Dungeons & Dragons (Calabozos y Dragones, en español) es un personaje que llegó a Stranger Things en la cuarta temporada y, poco a poco, se ganó el cariño y la simpatía de gran parte del público.


Durante sus primeros minutos en pantalla parecía que el rol de Eddie sería bastante secundario y se limitaría a compartir sólo algunas secuencias con Mike y Dustin como miembros del club de juego Hellfire. Sin embargo, las cosas se complicaron rápidamente para Eddie al ser testigo del cruel y, hasta ese momento, inexplicable asesinato de Chrissy Cunningham.


Asustado y desconcertado, Eddie huyó del lugar y, durante días, se dedicó a esconderse de la policía y los habitantes del pueblo de Hawkins, pues fue señalado desde el inicio como el principal sospechoso del crimen, ya que Chrissy murió dentro de la casa rodante en la que vivía el joven.


Escena en la que Chrissy muere ante los ojos de Eddie. (Foto: Netflix)

Posteriormente, a Eddie se le acusó de ser culpable también de las muertes de Fred y Patrick quienes, al igual que Chrissy, fueron asesinados por Vecna. ¿La razón? Jason Carver y otros miembros del equipo de basketball de la Secundaria Hawkins esparcieron el falso rumor de que Hellfire era, en realidad, un culto satánico liderado por Eddie.


A raíz de esto, Max, Dustin, Nancy, Steve, Robin, Lucas y Erica se dedican a proteger a Eddie y, con su ayuda, estructuran un plan para detener a Vecna.


En la serie Eddie es duramente juzgado por todos los habitantes del pueblo, pues nadie más que el grupo de protagonistas, así como su propio tío, confiaron en la inocencia del joven. Incluso después de su muerte, podemos ver que hay personas que siguieron acusándolo de haber pertenecido a un culto que se dedicaba a sacrificar personas.